Creo que Fernando tiene razón: para que tenga sentido militante este debate, se hace necesario que todos los compañeros participen con algún aporte. De lo contrario, es un debate entre dos o tres y eso no sirve de nada. Yo aspiro a que la "escuela de cuadros" permita recuperar la costumbre del debate teórico-político (abandonada hace muchos años, cuando se disolvió el Psin y el Fip se transformó en un grupo de admiradores de Ramos o de Spilimbergo, como era el fip-pin). Sin debate teórico-político, estaremos condenados a ir a la cola de la ideología "del sentido común" que impone la rosca oligárquico-imperialista que gobierna el país por intermedio de la partidocracia demoliberal.
Yendo a las cuestiones del debate, preguntaría a Fernando lo siguiente:
Supongamos que, en efecto, las fuerzas armadas que en otro tiempo podían sumarse (en parte) a la Revolución Nacional, ya no pueden hacerlo. Supongamos que países como Venezuela, donde las fuerzas armadas sí participan de un proceso revolucionario, son estructuralmente distintos a la Argentina, que al respecto se parecería más a países como Francia o Inglaterra, donde las fuerzas armadas son un bloque al servicio de la burguesía. Supongamos por un momento todo eso, a modo de hipótesis. La pregunta es: ¿qué conclusiones sacar? Como pregonamos, según remarca Fernando, una revolución permanente que culmine en una sociedad sin clases, es decir, como somos revolucionarios consecuentes que queremos destruir el capitalismo y expropiar a la burguesía, la cuestión militar se torna para nosotros decisiva. La burguesía no se quedará sentada viendo como los socialistas de la Izquierda Nacional la liquidamos. Dará batalla política y militar. Si nosotros no podemos contar ni con todas ni con parte de las fuerzas armadas, ¿con qué fuerzas militares daremos la batalla decisiva contra las clases dominantes? ¿Debemos crear una fuerza militar propia? ¿Debemos construir un "ejército popular" que en el momento oportune se lance contra el ejército burgués? En tal caso, ¿hay que rever las críticas de la IN al foquismo y al guerrillerismo?
Mientras espero la respuesta de Fernando, hago esta reflexión general. Si uno lee los libros de Marx, Engels, Lenin y Trotsky, y si a ellos les agrega algo de Mariátegui (personalmente, no veo demasiadas cosas interesantes en Mariátegui, pero se ha transformado en un autor "de culto") y hasta algunas páginas de Mao y del Ché, entonces parece estar todo muy claro: debemos construir un partido revolucionario que exprese a la clase obrera, que es la clase llamada a destruir el capitalismo e instaurar el socialismo, y tras un período de dictadura del proletariado arribará la sociedad sin clases, el comunismo, y el hombre se habrá emancipado definitivamente. El problema es que este relato puede ser narrado más o menos fielmente, por gente del PO, del PCR, del MST y de muchísimas otras organizaciones y organizacioncitas que se autoproclaman marxistas y revolucionarias.Es un relato que ha sido narrado muchísimas veces; que parece irrefutable, y sin embargo... la URSS se desmoronó, China es un reinado capitalista, Cuba se debate en la pobreza, la IV Internacional jamás logró constituirse y los capitalistas gobiernan el mundo entero mientras que la oposición más firme que tienen es la del pobrerío musulmán que no cree en Marx ni en Lenin sino en Dios.Creo que para "descular" esta situación no debemos limitarnos a leer los libros "clásicos" y a repetirlos dogmáticamente, sino que debemos leerlos, por supuesto, pero luego pensar con nuestra cabeza soluciones "originales".
Confieso que soy un poco "argentinocéntrico", y aspiro a que hagamos nosotros acá lo que hizo Lenin en Rusia: una heterodoxia fenomenal (¡era insólito en esa época creer que Rusia podía avanzar al socialismo!) que después se transformó en "ortodoxia" y fue recitada disciplinadamente por todos los imbéciles que han dirigido los partidos comunistas prosoviéticos del mundo entero.
Gustavo
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